Un gato en el año del tigre

Mi gato maúlla por siempre.

Archive for the ‘Edgar Allan Poe’ Category

Un bostoniano misterioso

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Escribir duele, que lo diga el autor de Anabel Lee o de quien comienza un tenebroso cuento describiendo a la miseria como algo múltiple (Berenice). Pero lo recurrente a lo onírico, lo irreal y lo perturbador de una mente en equilibrio balbuceante es a mi juicio (precario) lo que caracteriza a Edgar Allan Poe como el genio de la literatura de horror que nos dejó boquiabiertos al desaparecer a los 40 años.

Es que no me lo imagino de mayor edad, calmando sus pesares visitando la tumba de su amada. O hablando con un cuervo – gracias a nuestro Juan Antonio Perez Bonalde;

 

“Mudo, trémulo, en la sombra por mirar haciendo empeños,
quedé allí —cual antes nadie los soñó— forjando sueños;”

Cuánto le deben Baudelaire, Conan Doyle y Verne quienes supieron nutrirse de esas raíces tan fuertes como irreales. Y cuanto le debemos quienes se formaron bajo sus letras sangrientas en lecturas interminables, como la larga noche donde vivió los sueños que imaginaba de día.

Ay Lenore, cómo duele Poe !

Gustavo Pisani, Richmond, 19 Enero, 2016

A Edgar Allan Poe, en su arribo a este mundo que es más desquiciado desde que lo dejó.

 

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Written by gpisanic

19/01/2016 at 4:50 PM

250 Millones y contando – Parte 3 de 3

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La Tortuga Epéirica

La Tortuga Epéirica

En honor al Poeta ocupado en la más noble de las profesiones tras la cual se le fue la vida. Esta semana se la dedicamos sin contemplaciones.

“El corazón cambia en cada latido” G. Pisani

Para cerrar este pozo hasta el próximo año, me despido con una Trilogía Trágica. Espero les guste. Ahora los espero en la Trastienda del blog, al final de esta entrada.

250 Millones y contando – Parte 3 de 3

El Mar Epéirico

Por días, semanas y meses la fuerza disruptiva de la naturaleza no dejó a persona ilesa. Vientos huracanados, granizo y lluvia capaz de ahogar a infantes y tercera edad por igual, establecieron una situación calamitosa. La irremisible degradación de la peor temporada que se recuerde, hará más difícil para los sobrevivientes mantenerse con vida y en una sola pieza.

El tiempo moderno no ha presenciado un evento tan patético; hordas en harapos que tratan de consolarse a sí mismas en medio de la creciente inquietud, la cual continuamente amenaza en superar las fuerzas andrajosas para contener el daño y la desesperación. La nación ha sentido el efecto de la debacle y noticias de tragedias similares se transmiten de costa a costa, resonando sobre los responsables de esta isla precaria, a la espera de ser borrada en un futuro próximo.

Después de enfrentar tanto terror y dolor, el miedo y la desesperación emergieron entre los desolados. Las víctimas de los crímenes endémicos fueron arrojados al mar nuevo, sin ningún remordimiento, bajo un comportamiento colusorio de testigos presenciales para reducir el número de sobrevivientes en el campamento. La corriente salvaje y el agua gélida facilitaron la disposición de los cadáveres. Nadie daría la pelea, ni perseguía gloria – era la supervivencia primitiva.

Garantizar la vida es ahora el trabajo más importante y los niños eran el grupo más vulnerable de todos. Dejaron de enterrar los cuerpos pequeños debido a la falta de voluntarios y terrenos disponibles; pronto no había cuerpos para ser enterrados porque el hambre se interpuso. Pero lo peor aún estaba por llegar.

En este momento mi amigo continuaba sin descanso su informe dramático, y aunque yo no podía aceptar sus palabras, apenas prestó atención a mis exclamaciones de terror o preguntas.

Aspiraba profundamente sin pausa, y con profunda resignación concluyó su trágico relato de los acontecimientos que restablecieron nuestro reloj geológico varios eones de golpe. Mantuvo los ojos cerrados mientras lágrimas oscuras cayeron como la lluvia fuera de la choza.

Finalmente el Mar Epéirico había reclamado su curso que por 200 millones de años ocupó entre los Apalaches y las Montañas Rocosas.

El inmenso cuerpo de agua ubicado entre estas cadenas montañosas, comenzó colocando sedimentos en un ritmo incesante, metódicamente intercalando arena con depósitos orgánicos en un milímetro por tasa interanual. Entonces el tiempo no se apresuraba de la manera como lo hace ahora. El sedimento simplemente se depositó, formando las capas infinitas que se convirtieron en el paisaje por el cual nos dirigíamos a nuestros puestos de trabajo cada mañana.

Hoy el mar acaba de regresar a su cuenca original, temporalmente obstruido con sedimentos laminares. Una nación completa construida en la parte superior de la formación sedimentaria, vivió sin conocer el significado de ubicarse en medio de escenarios con antecedentes de actividad geológica potencialmente reversible.

Entonces llegó la lluvia con toda la furia desde lo alto, la cual se unió a las fuerzas que afectan a la superficie desde abajo, como la erosión o la superpoblación. El ecosistema se encontraba en una situación de estrés sin precedentes. Así es como la tierra se reincorpora al cabo de un largo período de tiempo humano, pero que representa apenas una marca en su propio reloj.

La Gran Llanura americana desapareció tras ser arrastrada por una oleada que vino desde Alaska hasta Matagorda, en el Golfo de México. Al momento más de la mitad de Norte América fue inundada por este nuevo mar, o por el antiguo mar Caribe.

Austin se convirtió en un recuerdo y la Isla Red Bud es cosa del pasado; Monte Baker, Bonnel y Montaña Cat son ahora el paisaje submarino.

El Capitolio parecía conservado en una especie de pecera gigante, sin daños visibles. La Calle Sexta cambió su carácter alegre por uno frío, terrible y profundamente muerto.

Mi amigo concluyó su narración épica exhalando lo que le quedaba de vida, y lo único que pude hacer es dar la espalda y salir tratando de entender lo que pasó en mis propios términos. No es una tarea fácil cuando ves muertos por donde quiera que vayas.

En mi camino doloroso de regreso me enteré de que el único vestigio de tierra seca en esta área es Jolyville, desde donde se podía ver hasta el norte de algunas montañas que aún muestran su cumbre sobre el nivel del mar. Nada me había preparado para la escena desde el aire, a bordo de un cargamento militar, donde el vacío creado por el área de los antiguos estados centrales quedó como una herida en el corazón de la nación, en forma de profunda cicatriz bajo el mar.

En dirección al sur hasta llegar a La Grange, todo es un río ancho y muy frío barriendo cualquier signo de vida conocida hasta la fecha. Columbus parece ser el lugar seco más cercano, siempre y cuando las presas naturales mantengan el mar interior contenido. Para el próximo verano, quizás sea parte de la nueva historia como Austin lo es ahora.

Un recordatorio macabro del pasado corresponde a un depósito elevado de agua, brutalmente oxidado con el tope levemente por encima de la superficie y una inscripción apenas visible que lee “La Grange” – lo cual habla a gritos de la tragedia de los Estados restantes de América.

Gustavo Pisani, Richmond, 25 de Enero, 2015

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La Trastienda

Aquí coloco mi obra para la venta a ese lector que me ha honrado con su preferencia. Hoy presento mi opera prima, la mejor historia para el Día de San Valentín – Amada Brujita – un amor Epéirico – les va a encantar. Ordena tu ejemplar a tiempo para ese gran día aquí.  Espero les guste.

Tu San Valentín

Tu San Valentín

Ofelia no pudo decirlo mejor según Shakespeare;

Tomorrow is Saint Valentine’s day,
  All in the morning betime,
And I a maid at your window,
  To be your Valentine.
Then up he rose, and donned his clothes,
  And dupped the chamber door.
Let in the maid that out a maid
  Never departed more.
Hamlet, Act IV, Escena 5

Written by gpisanic

25/01/2015 at 12:01 AM

250 Millones y contando – Parte 2 de 3

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Mar de Austin, Texas

Mar de Austin, Texas

En honor al Poeta ocupado en la más noble de las profesiones tras la cual se le fue la vida. Esta semana se la dedicamos sin contemplaciones.

“El corazón cambia en cada latido” G. Pisani

Para cerrar este pozo hasta el próximo año, me despido con una Trilogía Trágica. Espero les guste.

250 Millones y contando – Parte 2 de 3

La historia

He aquí sus palabras lo mejor que puedo recordarlas – con algunas libertades menores mientras luchaba con mi propia sorpresa e incredulidad frente a una escena apocalíptica.

Sin remordimiento compartió abiertamente sus sentimientos mientras hablaba de un colapso continental, con un tono neutral de voz cansada – no había dormido en días y mostraba signos de un inminente colapso;

Austin se asienta en la parte superior de más de 250 millones de años de historia geológica, que están expuestas a las orillas del río Colorado, conformando un registro disponible para aquellos dispuestos a leerlo en las formaciones de piedra. Se pueden recorrer períodos completos de la corteza del globo, durante una excursión de fin de semana, sin percatarse de las fuerzas que modificaron el mundo que nunca conocimos, una y otra vez durante eras de intensa actividad. Fósiles, huellas y paisajes antiguos recrean una imagen vívida de épocas que no están dispuestas a ser olvidadas.

Dicho de otra manera, un delicado equilibrio existente entre los perfiles geológicos comprendidos desde el Triásico hasta el final al Eoceno, permitió que se distribuyeran dentro de los límites de la Capital del Estado, abarcando millones de años en un área pequeña. Como en una vitrina cuaternaria se podía ver, literalmente, los registros del pasado. Si se tratara de un telescopio de tiempo antiguo mirando al Sureste hacia Houston, desde el punto más alto retrocederíamos en el tiempo desde los dinosaurios, los mamíferos y los primates, hasta llegar al Golfo de México. La ciudad era un punto de observación extraordinario, para cualquier curioso de los recuerdos del planeta.

Pero esta exposición única tenía un costo irrevocable – la fundación de la ciudad se asentaba precariamente sobre una serie de acantilados causados por la orogénesis más dramática que pueda haberse documentado en el globo, cuando nuestra litosfera bailó la canción del planeta que canta con la voz espantosa de la destrucción al ritmo del temblor. Era cuestión de tiempo verla sacudiéndose de nuevo y ese tiempo estaba llegando y lo hacía rápidamente.

Las previsibles consecuencias de ese movimiento telúrico se articularon sólo en las mentes de los más inventivos, pero pronto se convertiría en parte de un estudio natural para las generaciones futuras. O lo que quedase de ellas.

Si tomamos el punto de vista social, los siglos crearon la idea de estabilidad en la tierra y las generaciones crecieron utilizando el escenario maravilloso a su alrededor, sin prestar atención a la dinámica que lo hizo todo posible en primer lugar. No hay nada como un movimiento tectónico, tsunami o erupción para convertir ese hermoso paisaje en caos.

En este particular momento de la historia humana, esa idea loca del mar dispuesto a recuperar la tierra no sumaba casi nadie a favor.

Pero al final, todo comenzó con eventos no necesariamente relacionados; actividad sísmica con mayor frecuencia, epicentros convergiendo cada vez más cerca, islas en erupción desde el fondo del mar en diferentes partes del mundo que cambian los mapas y las rutas marítimas, y el efecto invernadero implacable con todo su legado ominoso, incluyendo derretimiento de los glaciares hasta su eventual desaparición. Todo el mundo sabía acerca de las terribles consecuencias que la indiferencia traería para el planeta, pero sin embargo, nadie realmente se preocupó por estar preocupados en otra cosa.

Por último, y sin una advertencia adecuada la lluvia comenzó a caer con furia desconocida y no se detuvo hasta que los ríos se quedaron sin contención. Al cabo de semanas sin descanso, la tierra saturada no tenía capacidad para absorber el líquido y éste fluía libre sobre la superficie. Cuando parecía haberse alcanzado una normalidad en medio del deslave, un violento movimiento telúrico creó un tsunami abismal encargado de borrar cualquier referencia existente en las zonas adyacentes, arrasando todo a su paso y revirtiendo el flujo de los ríos trepidantes. Las represas situadas aguas arriba que hasta ahora habían mantenido las aguas de los lagos en una cota mayor, hirvieron de violencia al ser abordados desde su base en un contraflujo hidráulico.

Cuando las paredes de contención estallaron por la presión acumulada, la verdadera tragedia comenzó y el ruido atronador se escuchaba a kilómetros de distancia, por las paredes de rocas que surgían de las aguas furiosas, furiosamente volando hacia las riberas – abandonando el cauce original del río y creando un un camino terrible de destrucción.

El desastre tuvo una manera de hacerse notar, sin duda. Pocos días más tarde, sin ninguna señal de tregua de lluvia a la vista, repentinamente algunas luces del sol iluminaron el nuevo panorama convertido en un paisaje marino hasta donde el ojo podía ver.

El fenómeno había creado no sólo un lago gigante sobre y alrededor de Austin, una corriente traicionera y peligrosamente congelada se hizo presente en clara indicación de su origen ártico.

Los sobrevivientes no podían creer este escenario devastado y la desesperación comenzó a surgir entre ellos, con destellos de violencia.

Contingentes armados fueron de inmediato movilizados a la zona, pero no alcanzaban a contener las oleadas de personas que se lanzaban directamente al agua, donde desaparecían para siempre tratando de regresar a sus familias, sus activos y mascotas ahogadas en la profundidad.

Gustavo Pisani, Richmond a 120 millas de Austin, 24 de Enero, 2015

Written by gpisanic

24/01/2015 at 12:01 AM

250 Millones y contando – Parte 1 de 3

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Agua

Agua

En honor al Poeta ocupado en la más noble de las profesiones tras la cual se le fue la vida. Esta semana se la dedicamos sin contemplaciones.

“El corazón cambia en cada latido” G. Pisani

Para cerrar este pozo hasta el próximo año, me despido con una Trilogía Trágica. Espero les guste.

250 Millones y contando – Parte1 de 3

Los hechos

Muy temprano el torrente de información comenzó a fluir en impulsos frenéticos, sin ningún sentido a esa hora, acerca del destino incierto de un área muy grande de la nación afectada por lo que parecía ser un cataclismo difícil de creer. No puede ser posible – resultó ser la negación intuitiva que inundó mi cerebro medio dormido.

Los medios sociales sirven como multiplicadores de chismes y especulaciones, de modo que hasta pasado el mediodía no había manera de confirmar las noticias. Sucumbí a la consulta mediante llamadas telefónicas, correos, mensajes cortos y otros recursos disponibles en esta era global. Palabras como infierno de agua y nuevo mar se citan a sí mismos entre los diferentes canales, como si se tratara de un mensaje preconcebido. Traté sin éxito de organizar mi mente alrededor de la realidad y el exceso de información.

A media tarde se sentía como una resaca terrible, confirmando lo difícil que es concentrarse en lo realmente importante hoy día.

Llegada la noche, las redes sociales colapsaron bajo el peso de la histeria pública y toda clase de especulaciones reflotaron en el radar. Los eventos se concentran en la zona de las suaves colinas, tal y cómo recuerdo esa región tan preciada para mí al norte de Texas. Los recuerdos y la curiosidad me obligaron a ir directamente a la fuente de información, y de inmediato organicé esta aventura inesperada.

Evidentemente algo terrible y de proporciones épicas se había producido en Austin. Lo que había sucedido, todavía no tenía la más mínima idea, pero una nube de pensamientos oscuros comenzaron a formarse en mi cabeza. ¿Cuántas personas de mis redes se encontraban en esa ciudad?

Finalmente me las arreglé para activar las referencias e insignias persuasivas que me califican como miembro del equipo de rescate y voluntario de emergencia, permitiendo embarcarme en una visita que iba a ser el viaje de la vida.

Para ese momento ya había contactado con mi compañero de universidad y antiguo socio del delito residente de Austin, geólogo y quien aún podían comunicarse con el resto del mundo a través de un teléfono de línea terrestre.

La saturación de noticias comenzó a pisotear en el juicio y desafiar la versión ominosa, con dudas sembradas por el escepticismo y una resistencia a aceptar la naturaleza desbordada y sus terribles efectos.

Me tomó más de 3 días laboriosos entrar en la zona procedentes de la costa este, bajo la firme convicción que nada podía sorprenderme – o al menos eso creía. En la cercanía se podía sentir en el aire un fuerte sentimiento de tristeza, de abandono y falta de esperanza por no hablar de la humedad y la fetidez. No es una buena combinación para un comienzo.

Finalmente, después de un viaje de aventura por tierra, aire y agua – mucha de ella – me las arreglé para llegar al corazón del país de la colina y no podía creer la aglomeración de sobrevivientes asfixiando a los antiguos viñedos, en lo que era el espacio abierto. Pequeños pueblos, donde cientos de miles de personas fueron a la espera de la ayuda humanitaria, similar a Haití o cualquier crisis humanitaria, pero a una ingente escala.

Con la ayuda de la Guardia Nacional, y los cientos de colegas voluntarios de los esfuerzos de socorro, finalmente llegué a casa de mi amigo que de alguna manera había resistido a la conmoción.

Una pequeña cabaña construida en la cima de una leve montaña rodeada por nada más que una zona de desastre y una línea fija de teléfono que cuelga del poste que se inclina a punto de retiro.

Una vez en su casa bajo ladridos de la mascota abrió la puerta, me miró con una expresión de alguien que se ha quedado seco, y manteniendo el pomo de la puerta firmemente sujeto no se molestó en saludar. Temblaba como si fuera de gelatina.

Antes de incorporarme se dedicó sin detenerse al vívido recuento de los acontecimientos que colocaron a la zona en esta situación apocalíptica.

Pero no lograba entender, qué sucedió?

Gustavo Pisani, Richmond, 23 de Enero 2015

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23/01/2015 at 12:01 AM

El niño de la caja negra

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Futuro en Vitrina

Augur

En honor al Poeta ocupado en la más noble de las profesiones tras la cual se le fue la vida. Esta semana se la dedicamos sin contemplaciones.

“El corazón cambia en cada latido” G. Pisani

El niño de la caja negra

El infante no desmayaba en atender las necesidades de los dueños de la casa, sin descanso ni consideración. Los beneficios de la última tecnología en materia de servicio doméstico acostumbraron a los usuarios a niveles desconocidos de abandono. Muy pronto se iniciaron los abusos que terminaron en torturas contra el pequeño organismo de impresión molecular, lo más reciente de la telegenética.

Uno de los primeros productos elaborado en el taller e-biológico del Doctor Verantwortlich, el modelo Kinderslaven interpretaba eficazmente las necesidades de sus propietarios nominales. Un módulo de inteligencia concurrente le permitía anticiparse a los requerimientos gracias al procesamiento de datos de la red domoneural. Nada se escapaba de sus recursos tecnológicos.

Sus dueños desataron los demonios infringiendo daños imposible de incorporar a esta crónica. Muy pronto los vecinos dejaron de ver al simpático Kind ocupado en las labores del jardín. A consecuencia de una llamada anónima la Unidad de Garantía del Laboratorio se hizo presente.

La orden de cateo se emitió en línea durante el juicio invocado en la sección correspondiente del acuerdo. La recolección de evidencias incorporó olfatos remotos desplegados para trazar la huella pseudobiológica asignada al Kind. El equipo de resonancia magnética portátil dio con el humanoide, el cual había sido vaciado en una plataforma de concreto armado una vez ultimado violentamente. Apenas licuaron la placa con el deconstructor lineal, el cuerpo apareció en la criba.

Era como si durmiera un sueño digital a pesar de lo maltrecho. Su piel de biopolímero se encontraba desgarrada en el área abdominal, de donde protruía un paralelepípedo de sección rectangular de color anaranjado y bordes reforzados.

No cabía duda, habían recuperado la caja negra.

Gustavo Pisani, Richmond, 22 de Enero, 2015

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22/01/2015 at 12:01 AM

A Poe debemos, Bonfanti

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Una mirada constructiva a un despojo de la guerra

Una mirada constructiva a un despojo de la guerra

En honor al Poeta ocupado en la más noble de las profesiones tras la cual se le fue la vida. Esta semana se la dedicamos sin contemplaciones.

“El corazón cambia en cada latido” G. Pisani

La guerra de bella nada

Surgió de las balas, como si no le importaran porque tenía cosas más importantes en su mente. Luchaba contra la miseria humana cuando se instala en el poder para siempre. Lo hacía por quienes ni siquiera sabían que estaban luchando en su nombre. Pero seguida luchando, como si su causa no fuera perdida a los ojos interesados ojos del mundo.

Las fuerzas del odio se escudaban tras la parafernalia del poder y la impunidad, pero no reparaba mientras seguía avanzando inmutable hacia el contingente desplegado para el exterminio. Determinado estaba a encarar la infinita maldad de la burocracia. Las sorna mostraba su marca en las fauces de los indiferentes.

A consecuencia de las órdenes – siempre lo son – las nubes tóxicas abrazaron los cuerpos y el ruido del terror iluminaba esas nubes teñidas de sangre y fuego. Como si se tratara de un enfrentamiento, era un exterminio de ideas en progreso.

Al culminar la masacre, los residuos dejaron nada para la imaginación porque no había nada que rescatar, ni siquiera la honra de apoyar al anónimo valiente quien peleó por la dignidad de una nación indigna.

En la semana de Poe,

Gustavo Pisani, Richmond, Enero 21, 2015

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21/01/2015 at 12:01 AM

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A Poe debemos, Morella

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Lyon_3

Camino a Morella en ambos sentidos.

En honor al Poeta ocupado en la más noble de las profesiones tras la cual se le fue la vida. Esta semana se la dedicamos sin contemplaciones.

“El corazón cambia en cada latido” G. Pisani

La muerte por partida doble

Nuestro amor no era de este mundo, apenas recuerdo mis primeros sueños donde ella aparecía sonriente por partida doble. Su aroma, sonrisa y presencia me dejaban esperando volver a mi lecho mientras soñaba despierto con ella todo el día.

Así pasaron los años y con ellos sólo crecía lo nuestro, nada se interponía y la felicidad era absoluta. Era un amor de ensueño.

Pero la edad y las nuevas amistades me llevaron por otros caminos que me alejaban de esos encuentros seguros, mientras celebraba sensaciones nuevas y reales. Era la adolescencia. Cuando conocí a Morella, era la segunda mujer más bella de mi vida.

Hermosa, encantadora y sobre todo, despierta. Mis sentimientos comenzaron una especie de pesadilla, en la cual me encontraba perseguido en las noches y liberado de día. Decidí adoptar el insomnio como forma de vida para evitar los encuentros que se habían convertido en una interminable recriminación de mi vida. Dónde estabas? Con quién saliste? Por qué no me hablas? Ya no me quieres?

Presa de un tormento similar a Sísifo, formulé un plan para deshacerme de esta pesadilla de toda una vida. Me encontraba listo para perpetrarlo cuando Morella llegó a mi habitación de manera inesperada. Su carro se había accidentado y las circunstancias la obligaron a pasar la noche conmigo.

Una cosa llevó a la otra, y luego de la cena nos retiramos al único lecho a pesar de mi insistencia de dormir en el suelo. Abatidos por el cansancio de la jornada ambos nos sumimos en un sueño profundo.

Aproveché la circunstancia para ejecutar mi plan, según el cual daría cuenta de mi tormento nocturno. Todo resultó de acuerdo a lo esperado, pero al despertarme descubrí horrorizado que también había acabado con la vida de amada en el lecho, durante mi actuación criminal sonámbula. Ambas expresaron similares palabras postreras – Yo soy Morella.

Gustavo Pisani en Richmond, 20 Enero, 2015

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El sabañon

Blog del director de cine y escritor argentino (nacido en Buenos Aires, Lanús) Adrián Gastón Fares.

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

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EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

Una novela de Manuel Cerdà

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