Un gato en el año del tigre

Mi gato maúlla por siempre.

Balita – una visita corta

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Hasta la vida que viene

Entonces me quedé paralizado en ese mínimo instante en el cual el retrato de la muerte ya tenía mi número de cédula, fue un momento de indecisión porque quería cruzar al resguardo de un kiosco de periódicos, pero también quería seguir adelante con mis consignas y con toda la emoción, justo cuando te adelantaste a mí para siempre.

Dejé todo a un lado, no hubo más gritos, ruidos, ni siquiera otros disparos de los tantos que nos acribillaron, sólo tú y yo y tu interminable silbido asesino como el de una culebra cuando ataca de la nada a su víctima indefensa. Veo tu sombra en el viento, cómo se abre ante ti para darle paso a tu misión, cómo apartas decidida todo obstáculo y no te desvías ni para tomar aire, mientras estoy aquí esperando ya tu llegada a mi frente donde intuyo, en unas de mis últimas ideas, que llegarás en tu inesperada y desgraciada visita.

Como no sé siquiera si te vas a quedar alojada, preparo mis pensamientos para causarte la mejor impresión posible, tú sabes, los venezolanos sabemos tratar a la visita.

Apartaré de mí en lo posible, todos las malas ideas, las malas palabras y la cuerda de mentiras a las que acudo cuando me paso de palos y llego a la casa amanecido.

Te cuento que una vez, llegué en la madrugada y entré por la cocina de mi casa, así que me puse a cocinar pero con un gran ruido a causa de todos los peroles que se me caían. Cuando la cuaima sale medio dormida del cuarto, le digo de lo más amoroso – mi vida te estaba cocinando tu desayuno para darte una sorpresa en tu cumpleaños.

-Pero si no es mi cumpleaños – me ladra ella con un ojo abierto y los brazos cruzados en su clásica actitud retrechera.

-¡Es que estoy practicando para el próximo año, mi corazón!.

No recuerdo si me funcionó pero a veces te confieso que me brota un chichón por el cogote que debe ser de ese día terrible, pero si quieres te dejo algunos de esos ejemplos para que los veas y elijas entre ellos el que más te convenga, créeme que uno nunca sabe.

No sé si tu acción borre toda esta colección, espero que alguien al menos la recoja del suelo para que no se pierda tanto esfuerzo creativo, Balita, del que los Venezolanos estamos también orgullosos, no de acciones como las que te encargaron hoy.

Aquí estoy y tú volando a mi encuentro, te espero valiente e inmóvil en esta situación tan extraña, porque esta mañana cuando salí no esperaba algo así, ni siquiera me pasó por la cabeza, la misma por donde tú misma vas a pasar dentro de muy poco tiempo para que lo veas de primera mano.

Ya cómo que estás llegando, porque cada vez me cuesta más el lograr concentrarme, espero que entiendas que es primera vez que me disparan y menos a la cabeza. Sin embargo debes saber que no espero venganza porque un muerto no alcanza para pagar otro muerto y menos una bala saca otra bala, lo único que te pido, es que no me duela. Y si me duele, que sea entonces tan rápido que ni le sienta, si puedes complacerme a estas alturas del juego de vida y muerte en el cual nos conseguimos sin saberlo.

Pero me parece que ya como que entraste en mi cabeza, por el sonido que escuché muy cerca y adentro, que además para mi mayor sorpresa es sordo y apagado. ¡Sonó a hueso roto dos veces¡.

Aunque parezca mentira no me duele, muchas gracias, pero me extraña que no te quedaste para seguir hablando al menos la sobremesa, esa costumbre tan nuestra y tan agradable para complacer a los anfitriones de la casa que invita. ¿Será que no te sentiste invitada?.

De haberte quedado, te hubiera contado que lejos de hacerme un daño, la evaluación del suceso me indica, mientras me elevo quién sabe a donde, que ante todo liberaste mis ideas al romper la jaula de huesos que las inmovilizaban, ahora ellas vuelan libres por todo el país para servir de estímulo a los que piensan o aquellos que no se atreven a pensar todavía.

Por otro lado, al pulverizar por tu efecto gran parte de mi cerebro, las neuronas salieron como esporas hacia el aire, por donde viajan en este mismo instante para contagiar a otros que estaban indiferentes y sin llegar a pensar en algo útil para su país, esos que se la pasan diciendo que en este país no se puede vivir sin hacer nada para cambiarlo ¡que me lo digan a mí ahora!.

Entonces parece que esta contaminación que causaste con mis ideas y mi cerebro como que te va dar más trabajo a la final, porque no es una frente a donde te van a mandar la próxima vez, son muchas y ahora están por todos lados y en todo el país.

Quizás vengas en la próxima tanda, en compañía de tus primas de ráfagas de ametralladoras, quién sabe.

¿Pero sabes qué me preocupa de verdad? Si la cuaima se entera por ahí de todas las excusas de mi repertorio, que te había guardado celosamente por un sí acaso, porque esas también las despatillaste hoy por el suelo, en tu afán destructivo.

Te imaginas, que se las consiga en la calle desparramadas al lado de mi cuerpo, en esa mezcla curiosa que causan mis restos y sus emisiones. Me imagino su cara y especialmente su gran decepción por no haberme descubierto oportunamente, para hacerme pagar por todo lo hecho en vida y haberme escabullido de nuevo como lo había hecho durante tantos años a su lado.

¿Será que llegaste para salvarme de algo peor?.

¡Te dije que si ella se entera me mata!.

XXX

 

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Written by gpisanic

23/12/2010 a 1:01 PM

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