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La invasión interna – La elección

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El estado de la desunión

Las montañas de Tahlequah amanecieron calladas como si algo se grande estuviera a punto de suceder. Desde Muskogee hasta Ramona, y desde Nowata hasta Pawhuska se sintió el pesado silencio de la naturaleza, cuando el representante de la Nación Cherokee se impuso en la carrera por la gobernación del Estado de Oklahoma. Un nuevo inquilino se disponía a ocupar el palacio de gobierno regional.

El impacto en el establecimiento político resultó determinante. Todos los analistas se concentraron en las minorías decisivas para dicha elección, y en ningún reporte apareció el peso de las naciones nativas. Se hablaba de los venidos del Sur de Río Grande, o de otras minorías que a la final no lograron el peso electoral requerida para sentarse en la Capital Oklahoma City. La señal que no se interpretó en este momento, puso en aprietos a los representantes de siempre por la elección a la presidencia.

El primer decreto del Jefe Cherokee resultó esperado. Amnistía a los nativos prescritos por la ley blanca, desde el inicio de las relaciones entre ambos pueblos. Otras leyes se veían venir; exigir una compensación acorde al valor de las tierras de las que fueron desplazados el año 1.838, estimado hoy día en varios billones de dólares. Las ondas de choque emitidas por esa ambiente legal, alertó a más de un congresista instalado en Washington, D.C., donde su olfato político les indicaba que era el inicio de la desunión con la respectiva pérdida de apoyo y de contribuyentes. Adónde iban a dar con su esquema de poder bajo riesgo?

Pero la ley estadal le permitió a Toro Parado activar leyes aprobadas por el Poder Legislativo, que desde hacía siglo y medio habían quedado relegadas. No se trataba de legislar, era un caso de justicia social. Entre ellas se encontraba el reconocimiento explícito de la constitución Cherokee de 1.827 y su ley natural. Revertir todas las expropiaciones en favor de los nativos, era cuestión de tiempo.

Al igual que sucedió con el Presidente Andrew Jackson, y a pesar del fallo en su contra de la Corte Suprema de entonces, cuando desplazó de sus tierra milenarias a los ocupantes originales, el nuevo residente de la oficina oval decidió tomar el estado por asalto para detener esta anarquía que amenazaba la integridad legislativa de la nación. El estado nación más poderoso del mundo no podía permitirse tal afrenta y menos proveniente del interior.

Entonces se inició una guerra de guerrillas. Por un lado los indios con sus estrategias milenarias, por otro el poderío armado que salía luchar al otro lado del mundo como a la esquina de su casa.

Pero en las salas de inteligencia se libraba un encuentro imperceptible pero terrible como toda confrontación. Cuál era el grado de indígena que tenía cada americano en su sangre? A quien favorecerían las minorías en el momento crucial? En cada ciudadano se desarrollaba una batalla personal, pero la guerra se libra entre 300 millones de almas.

Continuara?  Vote  SI NO

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Written by gpisanic

09/09/2010 a 1:01 PM

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