Un gato en el año del tigre

Mi gato maúlla por siempre.

Pregunta que pregunta

with one comment

Hace poco menos de 30 años que conocí a mi esposa, cuando me sorprendió – y lo sigue haciendo – por la manera cómo siempre responde a las preguntas. Con otra pregunta.

No importa en qué momento, bajo cualquier circunstancia, en cualquier situación, que me recuerde no ha respondido ni una sola de mis consultas de manera directa y simple. He llegado a pensar que no sé cómo preguntar. Será verdad?

Recuerdo nuestros primeros diálogos, sorpresivos, exploratorios y desconcertantes, para mí al menos.

-Quieres ir al cine? – le preguntaba.

-Y qué vamos a ver? – respondía ella. Al principio, como todo enarmorado, lo tomé como un rasgo más de su fascinante personalidad.

Otro ejemplo era cuando la invitaba a cenar;

-Te provoca comer chino? – yo como siempre, caballero hasta el final

-Y qué otra opción tenemos? – para mi sorpresa creciente. No lograba conectar una conversación de más de dos líneas seguidas, sin una pregunta seguida de otra.

Ni las preguntas de amor, se salvaban de este suplicio;

-Tú me quieres? – galantemente.

-Qué crees tú? – tajantemente.

Entonces construí una lógica con la esperanza  de confinar estos diálogos lacerantes, y resultó algo como;

-Si vamos al parque, vas a querer visitar los tigres o los leones? – convencido yo que la tenía enjaulada bajo una pregunta cerrada.

-Y qué más hay que ver? – lanzándome en el foso del Jaguar, que no desgarra sino que tritura a sus víctimas cuando las atrapa.

Otra pregunta clásica, con el menú en la mano en un restaurante de primera categoría.

-Qué quieres comer, mi amor? – impenitente caballero de lidia

-Qué tendrán, que no esté en la carta? – inclemente, anticlímax.

Finalmente, creo que logré un respiro durante los últimos años, luego del sometimiento dialéctico bajo el cual me había sometido voluntariamente – vulgo matrimonio. Veamos cómo me resultó;

-Mi amor – empezaba yo, de lo más modosito – si visitamos a tu familia, y vamos a comer con ellos el Domingo, vas a llevarles un poco de pastel de morrocoy?

-Y quién te dijo que a ellos les gusta el Morrocoy?.

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Written by gpisanic

30/08/2010 a 8:58 PM

Una respuesta

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  1. Cuaimus habemus, Ambia

    Me gusta

    Rafa

    31/08/2010 at 11:36 AM


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