Un gato en el año del tigre

Mi gato maúlla por siempre.

Clan

with 2 comments

No me estaba permitido llegar tarde a mi boda, mi cuello me lo reclamaba. El rigor de la familia de mi amada se encontraba extensamente documentado en crónicas de samuráis. Desde el siglo X y en cada sucesivo Sogún, siempre ha habido un representante de su clan, el poderoso Soshitsu.

Pero mi linaje no estaba en discusión, una gran tradición comercial me respaldaba desde antes del opio. Los Okina somos grande como nuestro nombre y la sombra de nuestro imperio hoy se extiende por varios mares.

Mi interés por Tsubame se inició apenas nos conocimos en la Universidad, donde la ayude desde el primer día a superar su falta de orientación, por lo visto, heredado de su familia paterna.

Logré ganarme el respeto y mantener la vida, en la intrincada estrategia requerida para hacerme de su mano. La futura suegra resultó determinante en esa tarea y jamás podré agradecerle haber llegado a este momento glorioso.

De la ceremonia no logro acordarme más allá del “sí, quiero”. Pero no dudé un instante en aprenderme la lista de invitados, porque cualquier error de protocolo, entre tanto samurái hubiera roto el récord de uniones breves. Hattori Hanzo estaba en el aire.

En camino a la recepción, uno a uno fueron pasando hacia el parque para la foto ceremonial, y al igual que en el capitulo del inventario de naves del poeta ciego, me hice una lista;

El Clan Abe, tiene que sentarse lejos de los descendientes de Minamoto, quien les entregó las tierras al Clan Date, los banqueros que introdujeron la seda. Luego vienen los Imagawa, que terminaron de maestros de ceremonias de los Tokugawa y en la práctica sus mayordomos, quienes deben sentarse detrás y por debajo de aquellos. Siguen los Miyoshi, vasallos de los Hosokawa, y los isleños Nabeshima, como si todos en Japon no vivieran en una isla. Los políticos del Clan Oda anteceden al Shimazu y al Takeda, descendientes cada uno de una rama correspondiente al Clan Minamoto.

Pensé que nadie quedaba afuera del arreglo, hasta que aparecieron los Ouchi y los Mori.

El par de sillas disponibles en el arreglo de la foto, no dejaban alternativas. Los vasallos que eclipsaron a sus señores debían sentarse en una posición preferente. La tensión imantó el ambiente.

El maestro de ceremonias de inmediato reaccionó y los colocó al final del tablado, sin darles oportunidad de reclamar su jerarquía por sobre cada uno. La premura de la foto se impuso ante tanto protocolo.

Allí estamos, las familias Soshitsu y Okina, unidos para siempre en esta foto de archivo, cuando mi suegro me dirige una mirada escrutadora, preguntándome;

-Como me veo, Okina San?

-Feroz Soshitsu San, feroz ¡

-Con un gesto imperceptible de sus ojos escondidos, me pareció obtener una aprobación del patriarca, mientras se volvía hacia la cámara.

Su hija predilecta era ahora la Señora Tsubame Okina, dejando atrás el rumbo perdido de los Soshitsu.

Anuncios

Written by gpisanic

20/07/2010 a 7:04 PM

Publicado en Viajes y aventuras

Tagged with , ,

2 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. […] pero confortables, desde sus dos niveles los cuales dan hacia una fabulosa cocina donde un par de chefs orientales nos dejan saber, que pronto partiremos hacia la búsqueda necesaria de nuestras vidas. A la derecha […]

    Me gusta

  2. […] otro frente a ellos, el perpretador confeso. Se presenta la caja y de ella se extrae una espada sámurai la cual se le entrega al empleado con una profunda […]

    Me gusta


Deja un comentario por favor

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Aventurándote.

Blog de viajes y montaña.

Revista Marítima

La información "Premium" del sector marítimo internacional

Messieral

«Historias en Ascuas para un Día sin Nombre»

poesiadesencadenada

Este es mi pequeño rincón donde plasmo mi vida, mis opciones, mis errores, mis lecciones

El Destrio

Donde termina todo lo que no tiro a la papelera.

A %d blogueros les gusta esto: